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RELAT

Aquest és el nostre relat;

 

 

 

Havia quedat amb en Marc a la plaça de la Independència a dos quarts de quatre, i ja arribava tard, com de costum. Ell, el protagonista de la història que us explicaré, era un noi alt, ros i d’ulls blaus. Era obert, simpàtic i amable. De vegades era una miqueta esquerp i s’enfadava, però les seves enrabiades no duraven molt.

Volviendo al tema, como siempre Marc llegaba tarde, y esta vez ya era demasiado rato. No podía esperar más y lo llamé. Un tono. Dos tonos. Tres tonos. Buzón de voz. << Donde podía estar? Y por qué no me cogía el teléfono? >> pensé. << Se habría olvidado ?>> esa pregunta pasó por mi cabeza, pero se difuminó rápidamente. Marc nunca se olvidaba de nuestras quedadas. A demás siempre eran a la misma hora, el mismo día de la semana, en el mismo sitio des de hacía tres semanas des de que habíamos dejado la escuela por vacaciones de verano.

Per fi el vaig veure aparèixer mitja hora més tard i després de dues trucades més.

-I am sorry to be late!

-What happened to you?

-Someone has stolen me!!

Oh, no! Who was it?

-I do not know, it was wearing a mask!

-What objects did he steal?

-My mobile phone, my money and my DNI. - said Marc looking for this things in his bag, like they are will appear.

-Keep cam, we are going to say it to the police.

-Okay.

Fuimos hacia las oficinas de la policía a toda prisa. Cuando entramos nos recibió un chico de mediana estatura y con los ojos oscuros al cual Marc le explicó lo que le había pasado, y nos dijo que esperásemos en la sala de espera y eso fue lo que hicimos durante los siguientes cuarenta y cinco minutos. Después de esos tres cuartos de hora el policía que nos atendió vino y nos señaló la puerta 56 en la cual estaba otro policía esperándonos. Una vez allí, nos preguntó unas preguntas rutinarias que según él hacía a todo el mundo:-

-Su nombre?

-Marc.

-Completo, por favor.

-Marc Carbonell i Ibáñez.

-Años?

-16

-Vive usted aquí?

-Si, en Girona.

-Teléfono de casa?

-931246574.

-Bien, comencemos: que le ha pasado?

-Estaba en el bus, sentado al lado de un chica y saque el móvil porqué me habían enviado un mensaje, y supuse que era de mi madre, así que me lo saqué del bolsillo y supongo que sin querer lo deje en el asiento y cuando me di cuenta ya no estaba ni el móvil i la chica.

-Entiendo, y como era la chica?

-No me fijé mucho, pero llevaba sus auriculares, rosas, tenía un pelo muy bonito y largo, castaño y la cara casi no se la vi se lo tapaba su melena.

-Vale- dijo apuntando algo en un papel-, continua.

-Pues solo es eso, pero dentro de la funda de mi teléfono llevaba un billete de veinte euros y mi DNI.

-Que móvil era?

-Un iPhone 4.

-Vale, vale.

Siguió apuntando en el papel y haciéndonos preguntas sobre todo lo que pasó y sobre todo lo que vi.

-Bien, señor- empezó a decir- creo que lo encontraremos todo, de momento díselo a tus padres y no te preocupes.

Diciendo eso nos guio hacía la puerta de salida y le comentó que ya le llamarían a casa en cuanto tuvieran algo.

Una vegada fora, vam decidir anar cap a casa d’en Marc. De camí vam parar a comprar-nos un gelat a una gelateria bastant cara, però com que era per animar al meu amic, no em va importar.

La veritat em feia mandra anar a casa el Marc però el veia amb tanta por del que poguessin dir els seus pares, sobre el que havia passat, que si era un despistat, que si no cuidava les seves coses, vaja els hi agrada fer a tots els pares. Vam arribar i en Marc ho va explicar amb tots els detalls, i com ens havíem imaginat el van renyar, però no va ser per tant ja que veien la cara de preocupat que tenia el seu fill i que havia anat  a comissaria. Suposo que van veure que els seu fill ja no era un noi i que podia cuidar-se sol. El fet és que, després del petit sermó, el Marc i jo vam decidir sortir a donar una volta per la nostra ciutat. Vam travessar el pont en direcció a la Catedral, ja que allà hi havia un bon lloc per estar amb els teus amic i xerrar una miqueta. Vam pujar totes les escales i quan estàvem apunt d’arribar a la porta de la gran església, vam trobar un lloc a l’ombra i vam decidir quedar-nos allà.

-no pasa nada, lo encontraran. – dije al ver la cara de preocupado que tenía mi amigo.

-Lo sé, bueno, eso espero. - dijo con la cabeza agachada.

De verdad estaba preocupado y lo quería ayudar como él hacía cuando a mí me pasaba algo malo. Él siempre estaba allí para todo y yo quería hace lo mismo por eso pensé en cosas divertidas que hacer y se lo propuse.

-Would you come with me to my house and we can swing and play video games.

-Really? Can I come?

-Of course! You’re my friend and I hate see you like that.

-Okay, let’s go!

Fuimos caminando tranquilamente hasta mi casa que estaba un poco lejos, pero no nos importó porque era por mi amigo y por él yo hacía lo que fuera. Cuando por fin llegamos, Marc ya estaba más animado y como hacía mucho calor y buen día fuimos directamente a la piscina privada de mi casa. Yo, subí un momento a mi habitación para coger dos bañadores y nos bañamos hasta que mi madre llegó a casa que fue cuando salimos y nos pusimos a tomar el sol y a comer patatas fritas de bolsa, unas que tenía yo escondidas porque a mi madre no le gustaban porque decía que no eran sanas.

Al final, en Marc es va quedar a dormir a casa meva amb un matalàs que vam posar al terra de l’habitació i l’endemà al matí, la mare d’en Marc va trucar a casa en busca del meu amic per dir-li que ja havien trobar el telèfon mòbil, que estava a objectes perduts de l’ajuntament. 

 

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